TORNAVOZ

Boletín sobre las Artes Escénicas

boletín nº 3 / diciembre 2021 / año I

“Luchamos día a día para mantener nuestra identidad y encajar en un lugar”

La compañía sevillana Ekléctica estrena su espectáculo “Yo soy gente rara” los días 3, 4 y 5 de diciembre en el Teatro La Fundición de Sevilla.

TORNAVOZ: ¿Cómo surge Yo soy gente rara? ¿Por qué «el drama de la gente normal»? ¿Sois gente normal?

Nieves Castro: «Yo soy gente rara» nace en 2017. Nace sin pretensión de ser obra de teatro, sale a partir de algunos textos que escribí a raíz de situaciones o vivencias propias o de otras que he escuchado y desde puntos de realidad que comencé a ficcionar. Me daba cuenta que esos textos tenían un nexo común y que podía relacionarlos, y ahí aparecieron los personajes que están en constante conflicto. Nace para hablar de las relaciones, las relaciones que tenemos con nosotras mismas y con lo externo. El conflicto constante con el que luchamos día a día para mantener nuestra identidad y encajar en un lugar. Hablando y compartiendo descubro que esto nos sucede, nos preocupa y nos alienta y por eso que hablo del «drama cotidiano de la gente normal». Somos gente normal que convive con rarezas, por lo que las rarezas son lo más normal en esto que somos. «Yo soy gente rara» parte de una afirmación del cómo eres, para mí, es una forma de abrazar partes de nosotras mismas que hemos rechazado y que son lugares comunes y colectivos»

Alba Suárez: «Cuando leí la obra por primera vez le dije a Nieve que la teníamos que montar. Al leerla me sentí menos rara y entendí que tenemos que hablar y compartir qué nos pasa y qué nos sucede. Desde que comenzamos a montar la obra, hablaba con gente y muchas de las situaciones por las que pasamos por esta obra veo que también ocurren en otras personas, siento que la gente se siente identificada con «ser gente rara» y eso es algo que me hace sentir más humana»

Tor.: ¿Nos cuenta Yo soy gente rara algo de Nieve Castro? ¿Podemos conocer a la autora a través de esta obra?

N.C.: «Claro, como cualquier autora/autor nuestras palabras están vinculadas con lo que somos, nuestra mirada está puesta en nuestra realidad, con lo cual, esta obra habla mucho de mi contexto, de lo que me rodea, usa mi lenguaje. Es una obra que pasa por un montón de estados, podemos reír, llorarnos, enfadarnos o gozarlo. Considero que eso habla bastante de mí. Creo que al teatro hay que ir a que te desmonten, a que te pongan el cuerpo patas arriba, a que te muevan. Con esta obra he querido meterme en muchos universos, esos mundos por los que pasamos cuando vamos a contrarreloj. Esta obra tiene mucho del modo en el que me gusta contar las cosas, reírme y llorar, pero sí es cierto, que esta obra es una apertura a un universo mucho más crudo de lo que estoy acostumbrada a narrar. Es una obra que baila entre lo cruel y lo cómico, es una obra muy sustentada en la palabra, con mucho texto, muy en la línea de mi narrativa»

Tor.: ¿Qué hay de Alba y Nieve en Aura y Áurea?

A.S.: «Yo he descubierto que hay muchas cosas, más de las que creía. Sin darme cuenta, el personaje me ha servido de espejo para descubrir actitudes que yo no me había parado a pensar. El personaje me ha llevado a situaciones donde me he dado cuenta que hay más Alba de lo que creía»

N.C.: «Pues en Áurea hay mucho Nieve, pero también hay muchas voces y gente que están en mi vida de alguna manera. Áurea tiene la necesidad constante de hablar, de comunicar, y creo que eso es algo con lo que siempre me voy a relacionar. Con Áurea me he reído mucho de mí misma.»

Tor.: ¿Cómo es trabajar con Alba Suárez? ¿Y con Nieves Castro? 

N.C.: «Trabajar con Alba esta obra ha sido una suerte. Esta obra se basa en la relación de los personajes y el vínculo que hemos creado las dos ha sido clave para contar esta historia. No habíamos trabajado antes juntas tan en profundidad y con esta obra nos hemos lanzado a la piscina. Alba es una actriz redonda, sabe escuchar, estar y apoyar. Tiene todo lo que Aura necesita y todo lo que como compañera he necesitado. Ha sido fácil, muy fácil trabajar este proyecto que abarcaba un montón de frentes y Alba ha hecho que respiremos todo y caminemos juntas»

A.S.: «Trabajar con Nieve ha sido un acto de generosidad, ella confió en mí desde el principio, me he sentido muy escuchada y siendo completamente parte de la creación. ¡Disfruto tanto con ella! Nos hemos reído muchísimo, el sentido del humor siempre ha estado presente y también entendemos el sentido de la profesión de la misma manera, con lo cual ha sido fácil. Aunque el trabajo es muy complejo, hemos ido descubriendo y descubriéndonos, tanto como actrices, como personas, porque hemos hecho también un cursillo de amistad acelerada para esta obra»

Tor.: ¿Habéis hecho a los personajes o ellos han llegado a haceros también a vosotras?

N.C.: «Bueno, los personajes han aparecido a medida que nos hemos puesto en las escenas. Hemos descubierto escenas que no sabíamos que acabarían así y supongo que es porque una parte grande de nosotras ha entrado en los personajes y le ha mostrado el camino»

A.S.: «No hemos puesto una forma, así que creo que lo hemos ido descubriendo y mezclando qué somos y en qué situaciones están estos personajes. Los personajes nos han descubierto cosas de nosotras pero también nosotras hemos ido cambiando a los personajes a medida que avanzábamos»